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“Entre la clase política y la prensa peruana las relaciones siempre han sido muy estrechas”

Medios

ENTREVISTA : María Mendoza Michilot

Buscamos a esta experimentada periodista para hablar de "100 años de periodismo en el Perú", la investigación en dos tomos que acaba de publicar y que es una exhaustiva y ambiciosa mirada panorámica al que hacer periodístico y al desarrollo de los medios de comunicación a lo largo del siglo XX. Michilot trabajó en el diario El Comercio como redactora, analista internacional y editorialista. Es licenciada en comunicaciones, con mención en periodismo, por la Universidad de Lima, tiene una maestría en periodismo digital y actualmente ejerce la docencia en las universidades de Lima y San Marcos.

María Mendoza Michilot en la sala de reuniones de la Facultad de Comunicaciones en la Universidad de Lima.

Redactor

Roy Zuñiga Paredes

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Encontrar a María Mendoza dentro de la Universidad de Lima toma su tiempo. Es un lugar bien organizado y con severas medidas de seguridad; controles, autorizaciones de ingreso, parqueo subterráneo. Dentro de este último recinto uno parece circular frente  a la vitrina de exhibición de una tienda de autos. Estamos frente al pabellón A, de la Facultad de Comunicaciones. Una vez dentro, esperamos a que María Mendoza termine de dictar clase. Disponemos de una hora para conversar de esta indagación con cerca de mil páginas. La espera ha terminado, la autora del libro sonríe para romper el hielo y entramos inmediatamente en confianza.

-Trabajaste 27 años como periodista en el diario El Comercio y ahora te dedicas a la docencia y a la investigación. ¿Te sientes más académica que periodista?

 

-Nunca se deja de ser periodista, en realidad. En este momento no estoy escribiendo textos periodísticos. Mi trabajo es ahora la docencia universitaria pero sigo mirando la realidad como periodista. Yo era docente cuando estaba trabajando como periodista. Empecé con la docencia en San Marcos, en el año 94, mientras estaba en El Comercio. En la Universidad de Lima estoy desde el 2001 y también estaba en el diario. Repartía mis tiempos. Actualmente estoy más enfocada en el tema de la docencia, tengo más tiempo para la investigación, algo que siempre me ha gustado. Pero el periodismo está ahí, en la indagación rigurosa y nunca se ha ido.

 

-¿Cómo y desde cuándo nació la idea de hacer esta investigación tan ambiciosa y panorámica?

 

-Este es un esfuerzo que se inició en el 2002, pero el libro se hizo en aproximadamente cinco años. En realidad, yo formo parte de una convocatoria del Fondo Editorial de la Universidad de Lima y de un grupo de profesores que decidieron asumir el reto. El coordinador de este proyecto de historia de los medios de comunicación en el Perú es Ricardo Bedoya, un crítico de cine, y quien encabeza nuestro grupo. La tarea consistió en que cada profesor asumiera un medio de comunicación de acuerdo a su especialidad. Él tiene dos libros sobre la historia del cine: el cine silente y el sonoro. Luego está el profesor José Perla Anaya, quien escribió la historia de la legislación en comunicación en el siglo XX. El profesor Emilio Bustamante hizo la historia de la radio, un texto que fue presentado el año pasado. Yo asumí el tema de la prensa.

 

-¿Cuál fue la mayor dificultad que encontraste durante la investigación?

 

-Hicimos este trabajo con algunas interferencias en el tiempo. Me tomó varios años hacerlo. Inicialmente porque no pensé que fuera un tema tan amplio y por la cantidad de bibliografía que hay al respecto. Lo puedes comprobar en el libro. Son 22 páginas de bibliografía. Hay mucha gente que escribe sobre el periodismo: por situaciones, por coyunturas, por personajes, por formas de hacer periodismo, por géneros periodísticos. Hay mucha investigación solo del área de periodismo. El mayor esfuerzo fue definir un enfoque que permitiera pasar revista a todo el periodismo en 100 años. Se tomó en cuenta variables periodísticas, históricas y sociológicas.

-¿Cómo has plasmado este universo en el libro?

 

-Están las opiniones diversas, como periodista, he tratado de darle voz a todos. En los recuadros que se ubican a lo largo del libro hemos rescatado lo más anecdótico. Por ejemplo, en el segundo tomo, destaca la entrevista a César Lévano que hace un recuento de los periódicos y revistas donde trabajó y su paso por las prisiones: del Panóptico (1950-1951) y el Frontón (1952-1955), durante el régimen de Odría; y en Seguridad del Estado (1979) bajo la dictadura de Francisco Morales Bermúdez. En ese mismo volumen, se destaca la edición del lunes 6 de abril de 1992 del diario La República, un  día después del autogolpe dado por Fujimori. Esa edición marcó un hito en la historia del periodismo dado que incluyó páginas en blanco, espacios vacíos, como una medida de protesta por la censura que ejercieron los militares comisionados por el fujimorato. Se incluye también la explicación que dio posteriormente Alejandro Sakuda, por entonces director de ese medio, y que le impulsó amantener tal determinación aun en oposición a la gerencia del diario.

 

-¿En qué se diferencia esta publicación en dos volúmenes con otros intentos como el de Juan Gargurevich?

 

-Juan Gargurevich ha hecho varias revisiones de la historia del periodismo. Su última obra pasa revista a todo el siglo y es una recopilación de las principales publicaciones del periodismo hasta 1991. En décadas anteriores también ha habido esfuerzos por investigar. Cada investigador tiene sus propias tónicas, alcances y enfoques. Mi trabajo es una visión panorámica del periodismo. Este esfuerzo trae como novedad la contextualización de los hechos. Damos cuenta de cuáles fueron las publicaciones que se presentaron y a la vez informamos sobre qué estaba pasando en el Perú y en el mundo cuando aparecieron. Con todo, hay una incidencia mayor en pasar revista a los asuntos políticos porque lo que he encontrado es que la relación entre la prensa y la política es de larga data.

-¿Cuáles consideras que son los principales hallazgos de este trabajo?

 

-Primero, asuntos que se han presentado de manera cíclica a lo largo de la historia del periodismo. Por ejemplo, entre los políticos y la prensa peruana las relaciones han sido muy estrechas. Percibimos una personalización de la política: una orientación a que el periodismo se enfoque en determinadas caras visibles más que en ideas de fondo o formas de pensamiento, es una tendencia que tenemos hasta ahora. Tenemos una historia plagada de caudillos que se vio reflejada en los contenidos de los medios. Segundo, una evolución en el tratamiento de la información. La preocupación por hacer un mejor periodismo se percibe desde principios de siglo. Sin embargo hubo periodos más ricos que otros. La empresa periodística evolucionó muchísimo. Porras Barrenechea menciona que antes el editor era el que organizaba todo. Él era el redactor y fotógrafo. A este fenómeno se le llama la prensa de autor. De esa época, a finales del siglo XIX, se evolucionó a lo largo del siglo XX hacia formas más empresariales. Pero la gran modernización llega a partir de los años 50. Desde ese entonces hay más interés por formar empresas con una estructura y funciones jefaturales. Tercero, dentro de los problemas del periodismo, tenemos muy malas prácticas, como el amarillismo y el sensacionalismo, un tema que también es desarrollado. Finalmente, encontré otras formas de hacer periodismo que ya no existen. Por ejemplo, la prensa anarquista, alrededor de treinta periódicos y pasquines, llevados adelante por intelectuales, obreros y artesanos. Se caracterizaban por ser publicaciones esporádicas, no contaban con recursos para asegurar ediciones diarias, semanales o quincenales. Dependían más de las aportaciones de sus suscriptores, que no garantizaron su continuidad. Entre los intelectuales de este tiempo destacan: Manuel González Prada, José Matías Manzanilla, Abelardo Gamarra, Francisco Mostajo, Christian Dam, GlicerioTassara, Manuel Carreño y otros, quienes dieron dirección ideológica a su protesta social. Participaron también obreros y artesanos como: los panaderos Manuel Caracciolo Lévano, Delfín Lévano y Leopoldo Urmachea, el obrero textil Luis Felipe Grillo, el tipógrafo Nicanor Heraud, el gráfico César Hinojosa. Entre los artesanos estuvo el joyero Carlos del Barzo y el sastre Nicolás Gutarra, quienes impulsaron núcleos populares para una ideología alternativa.

"Tenemos una historia plagada de caudillos que se vio reflejada en los contenidos de los medios"

 

 

-¿El periodismo sobrevivirá a la avalancha digital?

 

-He revisado la bibliografía que dice que el periodismo escrito va a desaparecer frente a las nuevas tecnologías. Pero creo que el periodismo tradicional todavía tiene deudas pendientes. Cuando uno revisa la historia de la prensa, se da cuenta que en medio de todo ha habido una evolución y no solamente de forma sino también de fondo. Nuevos productos pensando en los lectores, qué son la clave de esto: ¿Para quién escribimos? ¿Qué es lo que necesita realmente ese lector?

 

Pero, sí, el gran reto del futuro es evidentemente la prensa digital. Y cuando digo que el periodismo impreso no va a desaparecer, espero que los dos soportes lleguen a una suerte de complementariedad. 

La prensa digital tiene ese reto: ver cómo resuelve su falta de publicidad, cómo va a financiarse.

Hay asuntos y público que esperan un periódico impreso y hay unas generaciones que también esperan lo digital. Creo que lo salomónico en este caso es ver como se combinan ambos soportes. A eso se llama “convergencia” un proceso que ha tenido desarrollos diversos, algunos muy buenos, y otros no y ahora están en revisión. Hay modelos interesantes, en los que todas las partes han participado y que no han significado despidos, como sí ocurría en las antiguas reingenierías que teníamos aquí, sino una suerte de: quién sabe hacer qué y quién lo hace mejor. ¿Cómo entregamos el mensaje mejor? Lo que ha fallado en Europa ha sido la publicidad que es un factor externo. La prensa digital tiene ese reto: ver cómo resuelve su falta de publicidad, cómo va a financiarse. En estos momentos todo depende de Google. ¿Eso va a continuar? Si va a continuar ¿Qué vamos a hacer? Porque unos medios tienen mucha publicidad y otros muy poca. Y ese es un factor que podemos ver repetidamente a lo largo del siglo, la publicidad ha permitido el desarrollo de los medios y su permanencia en el mercado.

 

-¿Qué tan realista es pensar en periodismo pagado por sus suscriptores en el Perú? como se da en Europa, en Francia por ejemplo.

 

-En el Perú ha habido algunas experiencias de suscripción. Ya he mencionado los periódicos anarquistas de comienzos del siglo XX, que comenzaron con la suscripción pero tuvieron dificultades. Porque en el caso del impreso, la gente no estaba acostumbrada a recibir el periódico en su casa, prefería ir al quiosco y comprarlo. Esa etapa se ha superado, la suscripción del impreso ha vuelto en los 80 y está avanzando, no como las empresas quisieran, pero sí creo que ahora hay más suscriptores.

El tema con internet es que demanda la suscripción: un pago, muchos medios que pidieron un pago a sus lectores luego tuvieron que retroceder. La gente no estaba dispuesta a suscribirse a un sitio para acceder a todos los contenidos. Aquí, el diario El Comercioya lo está haciendo si uno quiere acceder a todos sus contenidos. Pero me pregunto ¿sí todos los medios digitales apostaran por la suscripción, y por el pago para acceder a determinados contenidos, qué resultados tendrían? Creo que habría que evaluar la relación del lector con los medios. Esa es otra tarea pendiente. Hay muchos usuarios que no están satisfechos con esta oferta y todos los avances de las nuevas tecnologías les están permitiendo desarrollarse como “periodistas ciudadanos”. Entonces, ¿necesito estar suscrito a un sitio cuando bien puedo tener una especie de collage y elaborar mí pauta informativa personal con lo que a mí me interesa? Son asuntos que están pendientes y creo que se deben resolver.

 

-¿El periodismo digital trae consigo cierta falta de rigor en la presentación de los contenidos? Muchas veces no se verifica la información que se publica.

 

-Creo que es una cuestión de procesos. Habría que preguntarse si los medios en la web tienen correctores de estilo. La misma dinámica no te lo permite. Tienen una norma que dice: gana el que llega primero, el que lo publica primero o y el reporteo se hace en tiempo real. No está mal la inmediatez y la celeridad en la información. Pero eso plantea otro reto: ¿Tengo profesionales para hacer bien este trabajo?¿Estoy capacitando los cuadros para hacer este trabajo? Por ejemplo, ¿tengo corrector de estilo? O es que el corrector de estilo debe ser cada redactor.

“El periodismo digital en tiempo real plantea un reto: ¿Tengo los profesionales para hacer bien este trabajo?”

-Pareciera que los periódicos tradicionales tomaron el tema con mucha ligereza e improvisaron sus redacciones web al no crear filtros para el control de calidad.

 

-El trabajo periodístico en internet es un aprendizaje. Ha habido ligereza en muchos casos, precisamente por no tomar estas previsiones, por vacíos en la forma de echar a andar los proyectos. El entusiasmo es muy grande en una empresa periodística cuando hay que lanzar un nuevo proyecto. Pero el tema es: ¿estamos preparados? Lo bueno es que de aquí a unos años ya no vamos a tener que enseñarle al redactor como trabajar en una plataforma web porque ya vienen las generaciones de nativos digitales. Y porque han aprendido por ellos mismos, por ensayo-error, en su práctica diaria. La empresa tiene que definir qué clase de medio digital quiere ser. Aquellos medios que tienen una versión impresa y están trabajando una edición digital tienen que definir si este va a tener el mismo perfil. Pasa con “El País” por ejemplo: uno lee “El País”  impreso y luego su versión electrónica y encuentra  lo mismo,  un solo camino, un solo enfoque. Entonces ¿siempre el impreso va a un público y el digital va a otro? ¿Vamos a tener puntos de encuentro? ¿A quién nos vamos a dirigir y con qué mecanismos? También debemos preguntarnos: ¿cuán preparados estamos para movernos en ese mundo con todas sus exigencias? Para hacer hipertexto, multimedia, para promover espacios interactivos. La interactividad ha avanzado bastante en la prensa digital.

"Yo no podría haber sido otra cosa sino periodista"

Autora: María Mendoza Michilot

Título: 100 años de periodismo en el Perú: Historia de los medios de comunicación en el Perú - Siglo XX.

Tomo I: 1900 – 1948. 497páginas.

Tomo II: 1948 – 2000. 497 páginas.

Año de publicación: 2,013.

Promueve: Fondo Editorial de la Universidad de Lima.

Venta: Librerías “El Virrey”.

Precio: 130 nuevos soles, la obra completa en dos tomos.

 

¿Algún otro proyecto de investigación que esté desarrollando ahora?

 

Sí, estoy haciendo, precisamente con la Universidad de Lima, una investigación sobre los portales digitales. Estoy analizando portales digitales de medios que tienen una versión impresa. Ese es mi próximo trabajo. A ver cómo me va.

 

-Nos deja una idea que compartir con quienes empiezan a hacer periodismo.

 

-Que interioricen esta idea: el periodismo no es una profesión más (aunque parezca soberbio decirlo). Las tareas que tiene que desarrollar el periodista van más allá de simplemente escribir noticias. Debemos revalorar la profesión, pensar que no escribimos para nosotros, escribimos para un público. Y a partir de lo que nosotros escribimos, ese público va a tomar decisiones, va a crecer como persona, como ciudadano, o todo lo contrario. Al periodismo siempre se le reclama que eduque, pero más que educar, nuestra labor es la orientar. Un periodista debe tener siempre eso en la cabeza: lo que hace no es producir salchichas, un periódico no es una fábrica de salchichas. Nuestra profesión es apasionante, estupenda. Yo no podría haber sido otra cosa sino periodista. 

La ficha

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